Siempre me he refugiado en la lectura o la escritura como salida a la realidad, cuando estoy cansado de que se me haga tan difícil el día a día, siempre cojo una lectura interesante o escribo mis pensamientos en algún sítio. Últimamente estoy notando algo peor, pereza y dejadez, no hay nada peor que eso, la absoluta desgana sobre todo lo que se supone que debería interesarme, eso hace que me de todo igual y me retroalimente con mis pensamientos, que pueden ser buenos o malos, como se puede imaginar nunca o casi nunca son buenos.
Por eso tengo que obligarme, me voy a apuntar a un gimnasio, a sudar para que, además de la mente (que está poco cultivada), intentar que el cuerpo sí lo esté.
Nunca había pensado que tendría 40 y 4,5,6, no me acuerdo, tengo que hacer la cuenta quitándole al año actual el año de mi nacimiento, me da mucha pereza, no quiero pensar en la edad, pero siento que es como ese tren que va pasando y que nunca se decide uno a subir, desde hace mucho siempre tengo la sensación de que perdí el tren y no puedo coger otro.
A modo de resumen, podríamos decir: "La vida es aquello que pasa entre lectura y gimnasio"
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