Últimamente estoy pensando mucho en la vida, lo rápido que pasa todo y el tiempo que uno pasa pensando en lo que va ha hacer, normalmente es así, salvo algún que otro privilegiado que lo logra. Pero esto viene a cuento porque me planteo la vida que tenemos organizada y siempre llego a la misma conclusión: “Qué tontos hemos sido planteándola así”. Hemos hecho que la vida sea un suceder continúo de cosas que no nos interesan y situaciones absurdas que no nos apetece vivir, sé que alguno que otro estará pensando que eso será la mía y no le quito la razón (cada persona es un mundo) pero que cada uno piense en las cosas que hace en su vida cotidiana y se plantee para qué lo hace.
Vamos a ver un ejemplo que a mí siempre me ha aclarado las cosas.
Mi vida.
Me levanto temprano por la mañana, las 7, ya sé que hay gente que se levanta mucho antes pero bueno ¿es esto un concurso?, cada uno se levanta lo más tarde que pueda.
El caso es que me levanto a las 7, me visto (me ducho por las noches), me peino, tomo algo rápido, me lavo los dientes y cojo el coche, llego muerto de sueño al trabajo, que es un sitio donde hay mucha gente sentada enfrente del ordenador y que (bajo mi modesto entender) todos se plantean una pregunta: ¿Yo que coño hago aquí a estas horas?.
Pues después de eso a las 10:30 más o menos voy a desayunar, desayuno junto con un montón de personas que están en el bar haciendo lo mismo, de vuelta al ordenador y esperar hasta que lleguen las 3 para coger el coche de nuevo, como toda la oficina para llegar a mi casa, comer, descansar hasta las 5 o 5.15 y después pues te pones ha hacer otra cosa, mi caso estudio algo para la nueva carrera que me he metido, o ahora que me ha dado por correr o me pongo otra vez delante del ordenador a ver tonterías o series por Internet y esperar hasta la hora de cenar, que llega sobre las 10 que voy a ducharme, después ceno y al final del día voy a ver a Sonia ( esto es lo mejor del día) hasta las 12 o por ahí y para mi casa y a dormir.
Esta vida poco más o menos la tiene casi todo el mundo y esta vida la hemos hecho los hombres con los perjuicios, con los dogmas, con las manías y con la puñetera costumbre de criticar y decidir por los demás, la hemos hecho los hombres por inventar el dinero y dejar que unos tuvieran mucho y otros nada, pero sobre todo por dejar que muchos tuvieran lo justo para vivir y desearan muchísimo para poder dejar la monotonía fuera de su vida.
Es triste pero al final nos damos cuenta cuando estamos llegando al final nuestras vidas y no me extraña que después estemos deseando morirnos.
Había una frase que decía que cada uno tiene que vivir con lo que le toca, no queda más remedio, así que mi consejo es que dentro de nuestra monotonía hagamos la vida sencilla, divertida y llena de pequeñas cosas que nos hacen levantarnos todas las mañana y dar los buenos días al sol (y juro que no soy Torrijos celebrando el solsticio de invierno).
“Una mujer y un vaso de vino curan todo mal y el que no bebe y no besa está peor que muerto”.
Johann Wolfgang von Goethe
Escuchando hoy la radio, han preguntado por los sueños que te gustarían cumplir, por esa lista de deseos que todos tenemos alguna vez. He pesado en ello y seguramente coincidire con muchas personas: viajar para ver mundo, entrar en lugares secretos y monumentos únicos, por supuesto, también quiero ser rico (como todos) y es sólo por la cantidad de cosas que el dinero te ofrece para poder hacer que tu paso por la vida sea inolvidable (para ti evidentemente). Pero pensando, pensando, si que he llegado a una conclusión: que el sueño que tenía y no me di cuenta que lo tenía, era Ser Padre, no, no voy a aburrir con sentimentalismos batatos, pero, es curioso, que era algo que no sabía, no tenía ni idea que era uno de mis sueños, pero ahora que tengo hijos me he dado cuenta que es el sueño que más ha llenado nuestra vida. Por supuesto, ni soy el mejor padre, ni intento parecer cursi, ni quiero decir que no supone trabajo, esfuerzo y problemas, pero cuando lo...
Comentarios